Probablemente una de las imágenes más prototípicas que surgen en el colectivo social cuando se piensa en la Psicología, sea un diván. Sin embargo, en los últimos 25 años, al menos y con un énfasis que supera el horizonte de “más de lo mismo”, se encuentran esfuerzos sostenidos que han dado lugar a una serie de avances y de voces que generaron condiciones favorables para la desmitificación de esta disciplina y su consolidación como ciencia y como profesión. En el primer caso, legitimando la producción de conocimiento científico, en el segundo, ampliando su horizonte y sus alcances a distintos campos, poblaciones, condiciones psicosociales y contextos, como actividad profesional. He aquí un ejemplo de cómo hay psicólogos ejerciendo… sin divanes y sin fronteras.
Creada a mediados de los años noventa,
Estos profesionales abogan por el cumplimiento de los derechos humanos (según declaración ONU) y "del derecho a asistencia humanitaria, la libertad plena y entera en el ejercicio de sus funciones".
“Nos sentimos comprometidos y trabajamos, así mismo, por el desarrollo de un mundo diferente y posible, sin fronteras, donde la justicia, la libertad, la igualdad, la solidaridad y los derechos humanos sean los valores dominantes para construir entre todos un mundo más justo e igualitario.”
S.J.
Agradezco a la Dra. Castañeiras por su revisión y aportes.
Información extraída de: http://www.psicologossinfronteras.net/index.html
